top of page

Marruecos sigue su escalada contra España

hace 9 horas
3 min de lectura

Las legislativas marroquíes del 23 de septiembre de 2026 eligieron los 395 miembros de la Cámara de Representantes del régimen alahuíta. Los resultados provisionales anunciados por el ministro del Interior, Abdelouafi Laftit, han sido:


Formación Escaños 2026 % de la Cámara:

PAM Partido Autenticidad y Modernidad 97

RNI Agrupación Nacional de Independientes 66

Istiqlal Partido de la Independencia (Istiqlal) 65

PJD Partido de la Justicia y el Desarrollo 54

MP Movimiento Popular 29

USFP Unión Socialista de Fuerzas Populares 26

PPS Partido del Progreso y el Socialismo 19

UC Unión Constitucional 17

MDS Movimiento Democrático y Social 8

— Alianza de la Izquierda 8

FFD Frente de Fuerzas Democráticas 2

— Partido de la Equidad 2

PND Partido Nacional Democrático 1

PUD Partido de la Unidad y la Democracia 1

Total: 395 escaños.

 

El dato probablemente más llamativo es la abstencion de un pueblo Marroquí cuya participación ha sido del 38,08 %, frente al 50,86 % de 2021 y el 42,27 % de 2016. Eso equivale aproximadamente a un 61,92 % de abstención. La participaron ha sido cerca de seis millones de personas.

Un dato importante


Los tres integrantes de la coalición gubernamental saliente conservan conjuntamente una mayoría absoluta de 30 escaños, aunque todavía no está decidido que esa sea la composición del próximo Gobierno. Entre los tres han perdido 42 diputados respecto de la legislatura anterior. 


Los partidos de la coalición gubernamental saliente suman 228 de los 395 diputados y conservan, por tanto, una holgada mayoría absoluta. Entre las principales fuerzas del nuevo Parlamento existen posiciones documentadas que reivindican Ceuta y Melilla para Marruecos y ataques claros, contra España además de distintas declaraciones bélicistas contra nuestra patria. Para nosotros existe además una circunstancia particularmente significativa. Esas mismas fuerzas políticas que formarán gobierno los proximos tiempos, reaccionaron contra el acto que protagonizó Democracia Nacional con Gonzalo Martín y Pedro Chaparro el pasado 2 de septiembre, cuando rasgaron la bandera marroquí frente al Congreso en el contexto de nuestra defensa de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. Mientras dirigentes marroquíes condenaban aquel gesto, partidos como Istiqlal, Movimiento Popular o PPS han realizado declaraciones reivindicando, con diferentes formulaciones, las dos ciudades españolas y la caza de los dirigentes de DN. Las elecciones marroquíes han dejado un mensaje que, como nacionalistas españoles y patriotas  no debemos ignorar. Con una abstención cercana al 62 %, el pueblo Marroquí retrata la esclavitud sometida al régimen corrupto de MOHAMED VI.


Más allá del reparto de escaños, para nosotros resulta especialmente relevante la cuestión territorial. Istiqlal mantiene históricamente la reivindicación marroquí sobre Ceuta y Melilla; su secretario general, Nizar Baraka el ministro de las inundaciones del sur de Marruecos y posiblemente el que está relacionado con asuntos de la DANA en el Levante Español, afirmó durante la campaña que Marruecos no renunciará a «un solo palmo» de lo que considera su territorio. También otras fuerzas con representación significativa, como el Movimiento Popular y el PPS, reivindicaron durante la campaña los supuestos «derechos históricos» de Marruecos sobre ambas ciudades. 


Y aquí aparece una circunstancia especialmente significativa para Democracia Nacional. Después de que el 2 de septiembre Gonzalo Martín y yo rasgáramos una bandera marroquí frente al Congreso de los Diputados como gesto político contra las reivindicaciones marroquíes y en defensa de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, dirigentes de partidos marroquíes reaccionaron directamente. El secretario general del Movimiento Popular, Mohamed Ouzzine, exigió una disculpa oficial, mientras que Nabil Benabdellah, líder del PPS, calificó nuestra acción de «inaceptable» y, en la misma intervención, reiteró que considera Ceuta y Melilla «ciudades marroquíes ocupadas». 


Esa coincidencia explica nuestra posición: cuando dirigentes políticos marroquíes condenan nuestro gesto mientras simultáneamente afirman que hay que invadir la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, nuestra respuesta política de cambio radical cobra mas sentido que nunca. Las elecciones han cambiado el reparto de fuerzas en Rabat, pero las reivindicaciones territoriales sobre España continúan presentes con más agresividad que nunca.


Ceuta y Melilla son España. Para nosotros su soberanía no está en venta, no se negocia y estamos dispuestos a defenderla hasta las últimas consecuencias. 


Pedro de Navarra. 


 
 
 

Comentarios


bottom of page