NUESTRAS PROPUESTAS PARA UN MADRID NACIONAL
No empadronar inmigrantes ilegales.
No contratar empresas de servicio que tengan en su plantilla más de un 7% de trabajadores inmigrantes.
Limitar la apertura de franquicias y comercios extranjeros en defensa del pequeño comercio español.
Defensa jurídica por parte del Ayuntamiento de los vigilantes de seguridad que presten servicio en instalaciones o empresas municipales, involucrados en algún proceso legal derivado del cumplimiento de sus funciones.
Cese de financiación y apoyo a actos cuya única finalidad es la promoción de la homosexualidad.
Cese de la persecución de los automovilistas con fines recaudatorios.
Revisión de la normativa que rige las licencias del taxi con la finalidad de impedir la acumulación de licencias bajo una misma titularidad (flotas).
Inmovilización inmediata de vehículos de transporte ilegal (taxis y portes ilegales).
Sustitución de zona azul por zona naranja excepto en lugares en cuyo uso esté plenamente justificado por la fluidez del tráfico.
Gratuidad de la tarjeta de aparcamiento para residentes.
Facilitar la tarjeta de aparcamiento para trabajadores autónomos y empresas que a un bajo coste les permita el desarrollo de su actividad.
Creación de la Oficina de Ayuda a los Hombres Víctimas de la Ideología de Género.
Prioridad de los españoles en el acceso a la vivienda y cualquier ayuda pública, prestando especial atención a aquellos servicios destinados a la población más vulnerable de entre nuestros compatriotas: niños, ancianos y jóvenes parejas.
Revisión del valor catastral de los inmuebles rebajándolo en proporción a la deflación del mercado inmobiliario.
Regulación de horarios de apertura comercial para ayudar al pequeño y mediano empresario a conciliar su vida laboral y familiar, evitándole la competencia desleal en cuestión de horarios de grandes cadenas de franquicias o bazares chinos que, con la actual normativa, le condena al cierre o ser esclavo de su propio negocio.
Recuperar a la Policía Municipal como un Cuerpo de Seguridad al servicio del ciudadano, terminando con su actual uso como instrumento político que persigue al contribuyente con fines recaudatorios.
Tomar las medidas adecuadas para erradicar comportamientos incívicos e insalubres, arraigados especialmente entre ciertas comunidades extranjeras asentadas en nuestros barrios, como el depósito de basuras y residuos de todo tipo en lugares y horarios inadecuados o la contaminación acústica que no respeta ni horarios, ni normativas, ni el descanso de nuestros vecinos.







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